Antes de comenzar a hacer esta actividad es conveniente que los nenes vean obras de pintores que trabajaron con la técnica de puntillismo. Por ejemplo Georges Seurat. Esto consiste en no usar líneas sino solo puntos.
Procedimiento:
Disponemos colores brillantes de témpera que deberá estar espesa.
Con la parte trasera del crayón, tomamos un poco de témpera y presionamos sobre la hoja, tratando de formar figuras sin usar líneas.
Recuerden que deberán usar un crayón para cada color para que los colores permanezcan puros y brillantes. Precioso!
Este trabajo queda muy bien y puede enmarcarse para regalar.
Colocamos papel de diario sobre la mesa para no ensuciarla.
Pintamos bien fuerte con los crayones en nuestra hoja, utilizando la mayor cantidad de colores posibles. Recordar que no puede quedar ningún pedacito sin pintar.
Preparamos en una bandejita tempera mezclada con talco o con fécula. Observando que no pierda la consistencia necesaria para poder pintar con pincel. Si la mezcla llegara a quedar muy espesa se puede rebajar con un poquito de agua.
Pintar toda la hoja, con esta tempera preparada, utilizando un pincel.
Dejar secar hasta que no manche al pasar la mano. (Tomemos en cuenta que a veces puede tardar mucho y en tal caso conviene continuar el próximo día)
Por último con un punzón realizamos un hermoso dibujo.
El 19 de febrero del 1600, el volcán Huaynaputina, en Moquegua, generó una de las erupciones más violentas en la historia de Latinoamérica y el mundo. Esta sepultó a más de 30 poblados aledaños al volcán y causó la muerte de más de 1500 personas. Arequipa, emplazada a 70 km de distancia, fue severamente afectada, quedando varios días en oscuridad debido a que los rayos solares no podían atravesar la espesa nube de gases y ceniza que cubría el cielo de la ciudad.
El Gran desastre de los Andes Generado por la Erupción del Volcán Huaynaputina
Han pasado más de 400 años desde aquel fátidico febrero, y los estragos causados por el Huaynaputina siguen captando el interés de muchos investigadores. Se quiere conocer el real impacto de aquella gran erupción. Por ello, se congregaron diversas instituciones como el Instituto Geofísico del Perú, Ingemmet, la Universidad Católica de Santa María, la Universidad Nacional de Agustín, la Universidad de La Reunión (Francia), el Cerema (Francia), además del Gobierno Regional de Moquegua. Se busca descifrar los hechos del ya lejano 19 de febrero de 1600.
Es así como se nace el proyecto Huayruro (El gran desastre en los Andes generado por la erupción del volcán Huaynaputina: comunidades olvidadas desde 1600 d.C. y los grandes retos del futuro). El primer paso de este trabajo multiinstitucional se dio en 2015, cuando varios investigadores se unieron para localizar los poblados sepultados y las estructuras enterradas utilizando métodos geofísicos como herramienta principal.
Actualmente, tres años después, se determinaron zonas precisas de estudio sobre las que se emplean métodos de prospección geofísica como georadares, magnetómetros, multifrecuencia electromagnética (EM), vuelo de drones para obtener un buen mapa de topografía a detalle de la zona, entre otros. En paralelo, se están efectuando estudios de geología para evaluar la magnitud del proceso eruptivo, el volumen de material emitido, altura de la columna eruptiva y otras características propias de la devastadora erupción.
Recientemente, el IGP ha congregado a arqueólogos de la Universidad Católica de Santa María para evaluar el proceso de desentierro de estos poblados. El propósito es crear rutas turísticas y museos de sitios que funcionen como centros de educación y sensibilización frente a los peligros volcánicos. Del mismo modo, biólogos de la Universidad Nacional de San Agustín visitaron la zona de estudio con la finalidad de evaluar el impacto en la biodiversidad que generó esta gran erupción.
La culminación del proyecto permitirá a las autoridades de Moquegua mejorar la calidad de vida de su población a través del geoturismo, creando fuentes de trabajo y de desarrollo para la región. Un espejo para este proyecto es Pompeya (Italia), la cual fue sepultada tras la erupción del volcán Vesubio en el año 79 d.C. Hoy, más de 2 millones de turistas visitan cada año los vestigios de la que fuera una importante ciudad de la Roma antigua. Definitivamente, Moquegua y el Perú tienen una excelente oportunidad de progreso a través de la historia y la tragedia que nos dejó el Huaynaputina.
DATO:
La catastrófica erupción del Huaynaputina ocurrió en la transición del periodo Inca al periodo colonial, etapa cultural muy interesante para el Perú. Los poblados sepultados por flujos piroclásticos y abundante pómez y ceniza volcánica de más de 2 metros de espesor guardan consigo pasajes inéditos de nuestra historia nacional, se informó a INFOREGIÓN.
La vida es un poco rara, porque suele acercarte a lo que menos creías que harías; pero que quizá lo que más necesitabas en tu vida.
Y eso fue justamente lo que sucedió en mi vida; desde un inicio de forma implícita la vida me decía que lo mío era estudiar educación; no por nada tengo 2 padres educadores. Creo que esto ya era algo que lo llevaba en la sangre.
Si enumerara los motivos por los cuales elegí estudiar esta carrera estría comprometiendo varios aspectos de mi vida, desde mi niñez, hasta mi elección por la carrera; esto me remonta a mis primeros años de "pininos" que me llevaba como auxiliar de mis papás dentro del aula, calificando exámenes o simplemente viendo que ninguno se quede sin hacer nada. O a mi mamá cuando hacía materiales o le ayudaba a llenar los registros. Y quizá esa fue mi primera impresión de esta carrera; el creer que al ser profesora solo debería enseñarles y dejarles tarea. Tarea sencilla ¿no?.
Pero a lo largo de mi carrera me fui dando cuenta que estudiar educación iba más allá de motas y plumones, más allá de exámenes y tareas, pasé del concepto pueril sobre educación hasta darme cuenta que no es solo cuestión de información sino más aún de formación; y esto lo fui evidenciando en mi trabajo durante mis prácticas encontrando en los rostros de curiosidad y emoción por aprender de mis peques la razón de porqué elegí ser profesora.
Aunque no negaré que muchas veces me cuestionaba si realmente esto me convenía; ya que solía dejarme llevar por la idea "típica" de que es una carrera muy fácil o que era muy mal remunerada. Pero ahora más que nunca me doy cuenta que cuando uno hace las cosas por vocación el dinero y lo demás va a segundo plano. Lo importante es buscar siempre ser buena en lo que realice.
Darme cuenta que cada uno de los niños es un mundo muy hermoso e inquietante; y esto permitirme exigirme a mi misma a ser una buena profesional por y para ellos; y si fuera posible transformarme en una "mil oficios" profesora... enfermera cuando se accidentan.. payasita para sacarles una sonrisa o hasta psicóloga cuando anden decaídos; porque realmente ellos lo valen.
Esa es justamente la razón de porqué elegí esta hermosa pero sacrificada profesión. Educación Inicial; la base para el gran cambio de la sociedad. Porque cada pequeño para mi representa un tesoro, único, invaluable y sobretodo valiosísimo.